Como ya es costumbre en los últimos años, el ajedrez cubano marcó el paso de Latinoamérica en el 2004 en las máximas competiciones del deporte mente en el mundo. También sobresalió el de Villa Clara, sede en ese año de la mayor simultánea del planeta. Nombres como los de Leinier Domínguez, Lázaro Bruzón y el de todo el equipo que intervino en la Olimpiada Mundial de Calviá, Mallorca, España, dieron un prestigio a la región, que hacía años no conseguía. El 2004 comenzó con la gran actuación de Lázaro Bruzón y Leinier Domínguez en el grupo B del prestigioso certamen de Wijk Ann Zee, Holanda, donde finalizaron primero y segundo por ese orden, lo que le valió a Bruzón la oportunidad de jugar en el Grupo A en enero próximo. Campeón mundial juvenil en 2000, Bruzón sumó nueve unidades de 13 posibles y aventajó en media unidad a su compatriota y en una completa al francés Laurent Fressinet. Más atrás quedaron el laureado peruano Julio Ernesto Granda, el campeón de Estados Unidos, Hikaru Nakamura, el ruso nacionalizado holandés Serguey Tiviakov y la promesa alemana Arkaidisch Naiditsch. También intervinieron la búlgara Antoaneta Stefanova, que meses más tarde se ciñó la corona del orbe y la china Zhu Chen, en ese momento titular. El mismo Bruzón se impuso en la II Olimpiada del deporte cubano, que contó con participación internacional. Mayo resultó un mes propicio para la celebración del Memorial Capablanca, principal clásico del juego ciencia en América Latina, lo que no desaprovechó Leinier para llevarse el primer lugar del grupo Elite y comenzar a tejer una impresionante cadena de éxitos. En el mundial realizado entre junio y julio de 2004 en Trípoli, capital de Libia, Leinier logró la más brillante actuación de un trebejista latinoamericano desde que el argentino Miguel Najdorf coqueteara con la élite en la década de los 50 del siglo pasado. Leinier se ubicó entre los ocho mejores de la lid y sólo fue eliminado por el absurdo sistema de competencia que en una de las modalidades de desempate, Blitz, premió el mejor desempeño con piezas negras en caso de división del punto. El beneficiado resultó el azerbaiyano Teimour Radjabov, uno de los mayores talentos de la actualidad, conocido como el otro "Ogro de Bakú" por ser originario de la misma ciudad que el número uno del mundo Gary Kasparov. Los dos GM cubanos unieron sus esfuerzos y junto a sus colegas Neuris Delgado, Jesús Nogueira y Walter Arencibia, y el Maestro Internacional (MI) Yuniesky Quezada, brillaron de manera especial en la Olimpiada Mundial de Calviá, España, en el mes de octubre. Leinier defendió el primer tablero y acumuló 7,5 puntos de 11 posibles para un rating ELO promedio de 2749, mientras Bruzón, en el segundo, totalizó 8,0 unidades de 11 para actuar como si sumara un ELO de 2771. En total y tras las 14 rondas disputadas, Cuba acumuló 33,5 puntos, lo que le valió la séptima posición entre 129 equipos, la mejor de Latinoamérica. Las otras dos naciones que completaron los tres primeros de la región fueron Argentina, en el sitio 34, con 31 unidades, y Chile, lugar 40, con 30,5 puntos. El año en el mundo de los trebejos concluyó para los latinoamericanos con los éxitos de los GM argentinos Rubén Felgaer y Carlos García Palermo en el I Torneo Iberoamericano y el Memorial Manuel Pereira, respectivamente. En la lid Iberoamericana realizada en Huelva del 11 al 19 de noviembre, Felgaer tuvo una actuación destacada al sumar ocho unidades en las nueve rondas disputadas en las que acumuló siete triunfos y dos empates. Segundo y tercero finalizaron en Huelva el GM cubano Reynaldo Vera y el MI boliviano Oswaldo Zambrana, este último con progresos que pueden convertirlo en un futuro no muy lejano en el primer GM de su país. En cuanto al ámbito internacional, lo más destacado correspondió al uzbeco Rustam Kasimdzhanov, campeón mundial en Trípoli, al derrotar en la final al inglés Michael Adams. También destacaron el indio Viswanathan Anand, ganador en Wijk Aan Zee, el ruso Vladimir Kramnik, que retuvo su título oficioso ante el húngaro Peter Leko, y el también ruso Gary Kasparov, quien cerró el año con triunfo en el fuerte campeonato de Rusia. Kramnik tuvo otro resultado muy destacado al ganar por segunda vez en su carrera el certamen ajedrecístico más importante del mundo: el Torneo de Linares, España. Los campeonatos mundiales juveniles se realizaron en Kochi, India, con los triunfos de la rusa Ekaterina Korbut entre las féminas y el local Peentaala Harikrishna entre los varones. Así finaliza un año en el que la igualdad prevaleció en la élite y en el cual Cuba y Argentina mostraron la mejor cara por América Latina. |
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